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60 minutos
4 Porciones
Echar 4 cucharadas de sal en una olla grande con agua y mover bien.
Sumergir el pollo entero y refrigerar en salmuera por 8 horas.
Picar el romero lo más chico posible y echarlo en un bol.
Agregar la pimienta negra y una cucharadita de sal. Añadir el comino, el sillao, el orégano, el ajo molido, el ají panca y la cerveza negra. Mezclar y rectificar la sal. Reservar esta marinada.
Sacar el pollo de la refrigeradora, escurrirlo y colocarlo en un bowl limpio.
Bañarlo con la marinada. Procurar introducir la mezcla entre la piel y la carne. Tapar el bowl con papel film y dejarlo reposar por al menos ocho horas más con la pechuga hacia abajo. Darle la vuelta un par de horas antes de sacarlo.
Transcurrido el tiempo, colocar el pollo en una bandeja o fuente para horno y pincelarlo con mantequilla por encima y dentro de la piel.
Cocinarlo en el horno a 270ºC por 90 minutos (o 120 minutos si el pollo está muy frío).
Pasados los primeros 40 minutos, bañarlo con el jugo que quedó de la marinada. Girar la bandeja 3 o 4 veces durante la cocción para que se cocine parejo.
Volver a pincelar con mantequilla derretida unos 20 minutos antes de sacarlo. Mirar constantemente. Sacarlo del horno antes de que la piel empiece a dorarse demasiado o quemarse.
Acompaña este delicioso pollo, con papas fritas o camotes fritos.
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